lunes, 30 de abril de 2012

singing in the rain

He salido a la calle. Pretendía despejarme un poco, liberar la cabeza. Mi intención era dar una vuelta, sentarme  bajo la sombra de un árbol en un banco y leer hasta la hora de comer, o hasta cansarme. Sin embargo, las cosas no son siempre como esperamos.


He salido, sí, sin embargo, no llevaba ni cinco minutos andando cuando he notado unas pequeñas gotitas de agua caer sobre mi cabeza. Notaba como se perdían entre los mechones de mi pelo. He seguido andando, la calle estaba totalmente vacía. 

Me he cruzado con un chico que paseaba a un bulldog, travieso, ha salido corriendo a saludarme. Ha puesto sus patas sobre mis piernas mientras sacaba la lengua emocionado. He jugueteado con sus orejas hasta que su dueño le ha hecho volver con un firme "¡Jefe! ¡Ven aquí!" Jefe ha vuelto con él, meneando la cola de un lado a otro. El chico me ha regalado una sonrisa muy dulce acompañada de un "perdona, le gusta la gente nueva". He seguido andando, y he descubierto cosas sobre mi propio barrio que ni sabía. Hay cuatro colegios. Y he averiguado un atajo para coger el autobús. Hay hasta un pequeño bosque escondido. Como una especie de jardín encantado.

Las suaves gotas de antes, se han transformado en fuertes y amenazantes cuchillas de agua. No he parado de andar en ningún momento, dejando que la lluvia me calase. Iba notando como se colaba por la tela de los vaqueros, mojándome las piernas. Sentía la fría caricia del agua en mi cara, como las gotas se peleaban como en una carrera en mis mejillas para ver quién llegaba antes al suelo. El pelo empapado sobre la cara, los pies entumecidos y helados, las manos rojas del frío. La poca gente que pasaba me miraba como si fuera algún animal del Zoo. Echaba la cabeza hacia el cielo y me he sentido bien, muy bien; libre. De repente, ya no tenía preocupaciones. Me ha dado igual el estar hasta arriba de exámenes, o que en casa haya peleas, que las cosas no salgan como quiero que salgan. He dejado que la lluvia me inundase y ha sido genial.

Al final, he notado que había demasiada agua en mis botas y muy a mí pesar, he vuelto a casa. No he leído nada, obviamente, pero ya no me he sentido atrapada, prisionera de mí misma. Me he sentido libre. Y nadie me va a arrebatar ese sentimiento.




domingo, 29 de abril de 2012

con la miel en los labios



You bit my mouth and then let me on the floor, shavering and aching for more




martes, 17 de abril de 2012

graduación. vestidos. trajes con corbata. lágrimas. discursos. finales. estress. agobio. más estress. PAU. socorro. ayuda. doce de junio. mallorca. aviones. hoteles. playa. fiesta. música. mar. agua salada. maletas enormes. alcohol. cervezas por la mañana. cigarros al mediodía. copas al caer la noche. chicas en bikini. SOL. despertarse tarde. acostarse aún más tarde. tostadas con aceite. oh la lá! vestidos cortos. camisetas ombligueras. luz. labios rojos. ojos negros. sandalias de tacón. descanso. dormir. soñar. más aviones. bélgica. lluvia. albergues cutres. manneken pis. mochilas al hombro. holanda. paseos en bici. porros. anna frank. van gogh. alemania. zapatillas desgastadas. camisetas sucias. brandemburgo. salchichas. chicos rubios. república checakopat do města.estaciones de tren. cielo azul. austria. fotos. montañas.sacos de dormir. museos. paseos nocturnos. eslovaquia. ahoj pekný. risas. muchas risas. agotamiento. diversión. y sobre todo; ganas de pasarselo bien.






verano 2012; promete.



domingo, 15 de abril de 2012

A las nueve de la mañana, hora inhumana para ser despertada, mi madre, entra en mi habitación con intención de que me levante y haga algo productivo. Lo consigue, Bueno, no. Vale, a medias. Me hace cosquillas en los pies hasta que no puedo esconderlos y encogerme más, entonces me quita el edredón y suelta un energético "QUINTO LEVANTA TIRA DE LA MANTA".  Así, me quedo unos minutos en la cama dejando que el sol termine de despertarme, dejo que acaricie mi piel y que la suave brisa de la mañana se cuele por mi ventana.

Voy a la cocina, el desayuno está servido, leche, tostadas, un plato con fresas, cereales... y el pan nuestro de cada día; una discusión protagonizada por las dos divas que viven bajo este techo; mi madre y mi hermano. Los gritos se apoderan de la casa, una vez más. Yo sigo con mi desayuno tranquilamente. Si abro la boca, me llevaré de regalo algún "cállate niñata" o un "Alicia, no te metas". Así que ahí estoy yo en medio de un festival de malas maneras, mojando mi bizcocho en la leche. Miro hacia la izquierda, hay un cartel amarillo que reza "en comidas y cenas, no más tensión". Me da un poco de pena, a él, como a mi, no le hacen caso.  Por fin se van dando un portazo, dando paso al que tiene que ser un día de productividad, academicamente hablando.

Obviamente, voy directamente al ordenador, no sin antes prometerme que solo voy a estar en internet quince minutos. Me hace gracia que me siga haciendo este tipo de promesas cuando sé perfectamente que no las voy a cumplir. Pero bueno, mi madre sigue jugando a la lotería aunque sepa que no le va a tocar, así que qué mas da. Así no me siento culpable conmigo misma por no hacer lo que debería. Cuando me he querido dar cuenta eran las once. Casi dos horas perdidas. Después de mucho procrastinar, he sido capaz de sentarme en la silla azul que corona mi mesa de estudio, sacar a Marx de la mochila y enzarzarme en una lucha para la comprensión de por qué debemos vivir en una sociedad comunista y no capitalista, para que después venga Nietzsche y mate cualquier atisbo de fe que pudiera quedar en una adolescente como yo.

Desisto. Vuelven mi madre y mi hermano. Este último entra dando voces, le suelto un "¡cállate! tengo que estudiar" a lo que responde con un ingenioso "puta pesada eres". En el fondo nos queremos. En el fondo del mar, con un ancla atada al pie, pero nos queremos. 

Después de rendirme y sacar la bandera blanca a Marx y Nietzsche, nos recoge mi padre. En el coche no se oye nada más que el Sweet Child O' Mine en la radio. Un silencio incómodo se apodera de nosotros. No vemos a papá desde antes de Semana Santa y la última vez que le vimos, se podría decir, que no estaba en sus cabales. Al llegar un olor a salsa de espaguetis y costillas al horno nos hipnotiza. Comemos, hablamos, está mi abuela, que nos da su "paguilla", nos dice lo mucho que nos quiere, y lo débil que está. Se sienta en el sofá delante de la puerta de cristal que da al jardín, mientras espera a que su rey, un petirrojo que viene a verla desde hace tiempo, se pase para darle unas miguitas de pan.

H y yo nos sentamos en el otro sofá, me habla de Málaga, del trabajo, del verano, de Darko. Ha crecido mucho, ahora es un adolescente lleno de hormonas del tamaño de un tigre mediano. Me enseña fotos, es tan rico. Hablamos de vestidos y de cosas irrelevantes, pero que sientan bien. 

El reloj de pared da las cinco. DONG, DONG, DONG, DONG, DONG. Consigo vencer a la pereza que se había instalado en mi cuerpo. La historia de España parece ansiosa por que la estudie. Sin embargo, en ese momento mi cabeza no se queda en España con Alfonso XIII o Primo de Rivera.... No, se va a Brasil. A un paraíso tropical en el que me espera mi príncipe. Él que me quita el sueño por las noches, que es dueño de mis fantasías... Pero mi dulce sueño no dura mucho, ya que en seguida nos volvemos a casa. Me propongo seguir estudiando, y lo cumplo. En realidad, no. Lo he intentado, pero cuando me doy cuenta llevo cuatro páginas leídas y no tengo ni la más remota idea de lo que ha ocurrido en los apuntes.

Me duele la cabeza, estoy cansada, quiero dormir, pero aún tengo que repasar historia. Me ducho e intento despejar la mente. Quiero salir a tomar el aire, pero no tengo tiempo ni para eso. Lo cual es irónico, ya que estoy usando una gran parte de mi tiempo de estudio en escribir esto. Eso amigos, ha sido mi día e hoy, estoy agotada y no he hecho casi absolutamente nada.

 Ya me voy, que hablo mucho sin siquiera darme cuenta. 

Buenas noches.  
<3







martes, 10 de abril de 2012

with late night kisses...







                                                                             ...and  heart shaped bruises♥

INMORTALES


   
Somos jóvenes, no pensamos en lo que hacemos, ni en lo que decimos. Con diecisiete años nos creemos los dueños del mundo ¿En qué estamos pensando? Creemos que podemos con todo, no tenemos en cuenta las consecuencias. Nos equivocamos, metemos la pata hasta el fondo y si lo podemos volver a hacer, lo hacemos. Somos el héroe y el malo de nuestra propia película. Somos los reyes del mundo y nadie puede acabar con nosotros. Nadie, solo nosotros mismos. Ni la muerte nos da la cara, porque somos inmortales. Somos idiotas, estúpidos, pensamos en sexo, somos vagos pero apasionados, bebemos, amamos, nos caemos y nos volvemos a levantar, contestamos de mala manera, reímos, fumamos. El orgullo nos domina. A veces, no estamos a la altura de las expectativas, pensamos que se nos pide demasiado, nos quejamos. Pero por encima de todo eso; VIVIMOS.  Queremos disfrutar de nuestra juventud sin que nadie nos moleste, los que molestamos somos nosotros.
Nos creemos inmunes a todo lo que sucede en el mundo, nada ni nadie nos puede tocar, porque al fin y al cabo, es lo que somos; inmortales.





"There's no shame in pleasure. Man just wants to be happy. But society wants him to be good. And when he's good, he's rarely happy. But when he's happy, he's always good "
   
                                                                                                       {\infty}

"People die of common sense. Life is a moment. There is no hereafter. So make it burn always with the hardest flame" 



lunes, 9 de abril de 2012

I don't know how to say goodbye. I can't think of any words









Ann: At midnight, I’ll turn into a pumpkin and drive away in my glass slipper.
Joe: And that will be the end of the fairy tale.









domingo, 8 de abril de 2012

Let the Seventy-fourth Hunger Games begin!


"Here's some advice; stay alive"
20 de abril 2012
If you go to San Francisco, be sure to wear some flowers in your hair