martes, 20 de noviembre de 2012

Yo me quiero ir, quiero huir porque soy una cobarde con el rabo entre las piernas. Y ya no estoy hablando metafóricamente, que también, pero hablo de la realidad. De lo que está ocurriendo hoy en España. Quiero irme, y no solo de Erasmus, quiero dejar de vivir aquí. Pocas son las cosas que aún me retienen en Madrid.

Vivimos en un país que, nos guste reconocerlo o no, está contaminado políticamente. Tanto falso patriotismo  y esa obsesión por sacar la bandera en cuanto uno puede y demostrar sacando pecho que se está orgulloso de su país y hacerse el macho levantando la cabeza. Si de verdad amaras tu país, te darías cuenta de la situación por la que está pasando tu querida. ¿Orgullosa de mi país? No. Ojalá pudiese decir que sí, pero estaría mintiendo cual bellaca, cosa que de hecho está muy de moda aquí. ¿Cómo voy a estar orgullosa de mi país? Vergüenza ajena me da. Familias enteras con menos de cuatrocientos euros al mes, y sus señorías cazando elefantes en Botswana y yéndose de spa. Mentiras y más mentiras. "Oiga, señor Zapatero, que estamos en crisis" "¡Joder con la crisis! ¡¿Dónde está la crisis?!".

Pues eso, así a lo tonto, y tan tonto, nos vemos hoy en esta situación en la que ni unos ni otros se ponen de acuerdo. Pero vamos a ver, supongamos que esta crisis es una bañera llena de agua hasta el borde. Queremos vaciar la susodicha, y tenemos dos opciones; o bien la vaciamos con cucharitas de café o bien quitamos el tapón. Cualquier mente con algo de lógica y sentido común en eso que llaman cerebro, escogería quitar el tapón ya que es más eficiente y más rápido. Sin embargo, nuestros señores políticos, han decidido usar las cucharitas, de este modo, tienen más tiempo para seguir chupando del bote. Y en vez de cortarse sus salarios, quitar coches oficiales (que vamos, yo voy a clase en autobús y no me pasa nada), autonomías, etc., se dedican a tocar los cojones, hablando en plata. Porque únicamente subiendo impuestos y recortando, no se llega a ningún lado. Rajoy, guapo, recortate las barbas, que buena falta te haz.

Y claro, ¿qué ha pasado? Pues ha pasado que por culpa de un incompetente, cinco millones de personas se han quedado en la calle, y por culpa de un "tonto lava" con aparentemente buenas intenciones pero torpe como él solo, y de todo el equipo que ambos llevan detrás, ahora nos encontramos en esta situación. Situación que, por si pensábamos que ya era mala, ha llevado a los sindicatos a montar juergas, digo huelgas generales, y a armar jaleo ("montemos el pollo para que no nos quiten nuestro chollo"). Los sindicatos, esas organizaciones que velan por el trabajador, esas organizaciones que hasta que no les han tocado las subvenciones no han hecho absolutamente nada.

No voy a negar, que dada la situación del país, algo hay que hacer. Parece que tenemos un Gobierno de índoles zaristas.  Que el Senado (otra organización bastante inútil) haya creado una página web con precio de cuatro mil euros, no es de recibo habiendo gente desahuciada a diario, y es aún más triste que pongan como excusa la "inversión en democracia". Que se regalen iPads a los miembros del Congreso como si fueran caramelos, no es de recibo.

Vivimos en un país dirigido por mentes enfermas y avariciosas que solo buscan llenarse (aún más) los bolsillos. España está contaminada, y no parece que nos aguarde un futuro más limpio, y antes de que me contaminen a mi también, yo me voy y me lavo las manos.

3 comentarios:

  1. Joder... me ha llenado tu entrada de verdad! pienso exactamente igual que tu pero creo que no habria sabido expresarme mejor
    Aunque te vayas de Erasmus sigue escribiendo!!!
    Xx

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    Respuestas
    1. Muchas gracias!! Y ojalá me fuese ya de Erasmus pero aún me quedan unos añitos en España :(. Pero sí que seguiré escribiendo porque es de lo poco que me desestresa :)

      xx

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  2. me gusta mucho esta reflexión. pero recuerda
    la masa es estúpida, el individuo no.

    MUÁ!
    carlotta

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